Donde estabas tu

Para el 11 de septiembre de 1973 yo obviamente no existía. Paradojicamente mis padres se iban a casar, están de aniversario el 21. Se casaron y no pudieron celebrar, había toque de queda. En la casa de mis abuelos maternos habían quemado todo lo que oliera a marxismo, socialismo o política, sentían temor por ser objeto de una delación y mi tío estaba preso, siendo torturado.
Yo nací el año 80; ya se había realizado la consulta nacional y el plebiscito, el General se había autoproclamado presidente constitucional y mis padres tenian miedo de lo que podía pasar en el país.
Siempre supe, desde muy niño, quien era ese personaje. En mi mente de niño lamenté que no lo hubieran matado en el atentado del Frente Patriotico, no creímos una sola palabra de las armas de Carrizal (y era cierto) y asistí a un par de concentraciones del NO, aparte de ver sagradamente su respectiva franja.
Me niego a alegrarme de la muerte de una persona, pero que al menos hubo una sensación de alivio en mi alma. Es de esperar que la muerte del dictador ayude a terminar con las divisiones y rencores que aun subsisten en nuestro país.
Creo firmemente que el fin no justifica los medios, y nadie me podrá convencer que fue necesario matar a 3.000 personas y torturar a otras 20.000 existera la situación que existiera en el país en ese tiempo.
Lo que si deseaba era que fuera condenado y aunque no fuera preso, quedara establecida su responsabilidad aunque sea por uno de esos miles de crimenes, y que sufriera la vergüenza de ser condenado como ladrón.
Pero creo el país y la historia ya han dictado la condena y si no pagó en este mundo, pagará con creces en el otro.
